Este práctico colgador de pared de mediados del siglo XX (circa 1940-1960) destaca por un diseño interior de clara inspiración ferroviaria, evocando la estética de los antiguos compartimentos de tren. Fabricado con una estructura tubular de latón dorado que exhibe una sutil pátina propia del paso del tiempo, el accesorio dispone de una serie de robustas perchas dobles dispuestas en dos niveles paralelos para maximizar la organización de prendas sin ocupar espacio físico. Concebido expresamente para su anclaje en zonas de interior como recibidores pequeños, vestíbulos o la trasera de las puertas de dormitorios, cuenta con dos argollas superiores listas para una fijación mural sencilla, aportando un aire retro y un brillo clásico muy cotizado en el interiorismo actual.
• Ancho: 53 cm
• Fondo: 1,5 cm
• Alto: 18 cm
(Una unidad disponible)